Los monitores de signos vitales son de los equipos médicos mas comunes que puedes encontrar en un hospital, y es sumamente importante que el personal de salud sepa su correcta lectura para mantener un paciente fuera de peligro.
En el mercado médico existen muchas marcas y modelos diferentes de monitores de signos vitales, sin embargo, la mayoría funciona de la misma manera, y dentro de éste artículo queremos darte una guía sencilla de cómo leerlos.
¿Cómo funcionan los monitores de signos vitales?

Mediante pequeños sensores que van conectados al cuerpo se envía información al monitor. Algunos sensores son parches que se adhieren a la piel, mientras que otros se pueden enganchar en uno de sus dedos.
Los monitores más básicos muestran son capaces de mostrar la frecuencia cardíaca, presión arterial y temperatura corporal, sin embargo con los avances de la tecnología, hoy en día también podemos encontrar modelos más avanzados nos dicen cuánto oxígeno transporta la sangre, qué tan rápido está respirando el paciente e incluso pueden mostrar cuánta presión hay en el cerebro o cuánto dióxido de carbono se está exhalando.
¿Cómo leer la pantalla del monitores de signos vitales?

- Frecuencia cardíaca: El corazón de los adultos sanos suele latir de 60 a 100 veces por minuto. Las personas que son más activas pueden tener una frecuencia cardíaca más lenta.
- Presión arterial: El primer número (sistólico) debe estar entre 100 y 130, y el segundo número (diastólico) debe estar entre 60 y 80.
- Temperatura: Por lo general, se cree que la temperatura corporal normal es de 98.6 F, pero en realidad puede oscilar entre un poco menos de 98 grados F y un poco más de 99 sin preocuparse.
- Respiración: Un adulto en reposo suele respirar de 12 a 16 veces por minuto.
- Saturación de oxígeno: El número es normalmente 95 o más, y cualquier valor por debajo de 90 significa que es posible que su cuerpo no esté recibiendo suficiente oxígeno.
¿Cuándo debería preocuparme?

Si uno de los signos vitales sube o baja fuera de los niveles saludables, el monitor emitirá una advertencia. Por lo general, esto implica un pitido y una luz parpadeante. Si uno o más signos vitales aumentan o disminuyen bruscamente, la alarma puede ser más fuerte, más rápida o cambiar de tono.
¿Tienes un monitor de signos vitales que requiere mantenimiento? ¡Nosotros podemos ayudarte! En Igibsa somos expertos en mantenimiento preventivo y correctivo de equipos médicos. ¡Contáctanos!